Recetas con foie

Las mejores recetas con foie, paso a paso

Foie a la plancha

Muchas personas piensan que el foie gras es un plato que únicamente se puede pedir en los restaurantes de lujo, y tienen miedo a cocinarlo en casa pensando que lo van a hacer mal.

Sin embargo, es todo lo contrario. El foie gras es una de las proteínas más fáciles de cocinar del mundo. Mucho más simple que un filete o una pechuga de pollo. Infinitamente más sencillo que una chuleta de cerdo o un pescado delicado. Es casi infalible.

Foie a la plancha

Su sabor decadente con una dulzura distintiva, es delicioso. Su característica clave es que su grasa se derrite con la temperatura corporal, por lo que al comerlo, se va derritiendo lentamente, cubriendo tu lengua con una oleada de sabor.

Ingredientes necesarios

  • 1 foie de pato entero, crudo y de calidad
  • Sal, al gusto
  • Pimienta molida, al gusto

Elaboración

El foie gras entero se puede dividir fácilmente en dos lóbulos. Puedes separarlo con las manos, trabajando rápidamente para que el foie se mantenga fresco y sólido, ya que se ablanda rápidamente con el calor de nuestras manos.

La clave para cortar en rodajas limpias el foie, es utilizar un cuchillo afilado, y calentarlo con agua caliente previamente. Al estar caliente, el fino de deslizará a través del foie con muy poca resistencia. Si el cuchillo está frío, es más fácil que el foie se aplaste o desmenuce.

Para maximizar su sabor, las rodajas de foie deben tener por lo menos 1,3 centímetros de espesor, para poder apreciar el contraste entre el exterior crujiente y el centro blando.

Y no debemos olvidar calentar el cuchillo entre cada corte que hagamos.

Se puede marcar la superficie del foie haciendo unos cortes en forma de rombos con el cuchillo. No es obligatorio, y no hay una razón técnica para hacerlo, pero se suele hacer principalmente por la apariencia.

Sazonamos abundantemente cada rodaja con sal y pimienta. Gran parte de este condimento se desprenderá y flotará junto con la grasa, así que es importante salpimentarlo más de lo que es necesario.

Calentamos una plancha (o una sartén) a fuego alto, al menos unos minutos antes de colocar el foie en ella, con el lado que hemos marcado hacia abajo. Una vez puesto, debe empezar a humear y chisporrotear. Si no es así, lo retiramos rápidamente y dejamos que la sartén se caliente más antes de intentarlo de nuevo.

Dejamos que el foie se cocine hasta que esté dorado por el lado de abajo, aproximadamente lo dejaremos durante 30 segundos, y como máximo 1 minuto.

Le damos la vuelta con una espátula y dejamos que se cocine por el otro lado. Si las rodajas de foie son más gruesas, podemos ayudar a su cocción vertiendo la grasa líquida por encima con una cuchara, pero en ningún caso hay que dejarlo más de 1 minuto.

Sacamos el foie de la plancha y lo colocamos sobre una tabla de cortar con papel de cocina, dejando que repose durante 1 minuto.

El resultado final debe ser un foie crujiente por fuera, y con un interior blando empezando a suavizarse.

¿Con que se puede comer este gran producto? Pues con casi cualquier cosa, desde un filete a una tortilla de patatas.